jueves, 13 de agosto de 2015

HE ESTADO EN LA EXPOSICIÓN...

...«ANIMALES Y FARAONES» 
El reino animal en el antiguo Egipto, 
ofrecida en el Caixaforum de Madrid.

Y bueno tiene su aquel, es una muestra de los animales que se daban en el antiguo Egipto.

Pero la presentación de la muestra en sí era desastrosa y os cuento por que: 

Por un lado están mis temidas parrafadas escritas en las paredes en doble idioma, y digo temidas por que detienen el ritmo de la visita para leer sobre algo que se supone te hace comprender mejor la exposición. En muchos casos sólo son datos poco relevantes, inflados en párrafo para parecer importantes y repartidos por multitud de sitios durante la trayectoria, lo cual hace que estés cada dos por tres apartando tus ojos de las preciadas e interesantes joyas expuestas para leer una pared con un mensaje un tanto estúpido. En esta exposición, a parte de aparecer estos textos en todos los lados, ofrecían datos obvios tipo:
<La sociedad que poblaba los márgenes del río Nilo, entre los años 2700 aC y 535 dC, conocida en occidente como cultura del Antiguo Egipto, se servían de las aguas de dicho río (que para sus habitantes era una entidad sagrada, cómo sucedía en otros muchos pueblos con sus ríos más allegados a lo largo y ancho del globo terráqueo) para navegar, nadar, regar y especialmente para capturar por medio de diversas artes de pesca, como podían ser la caña o la red de pescar, peces como la Perca del Nilo (Lates niloticus) de la familia de las latidae o el Mormio, también conocido como pez elefante, (mormyrus oxyrhynchus) entre otros muchos,  a los cuales se cocinaban, y tras masticarlos, se deglutían.>
Lo cual se puede abreviar en:
<Los egipcios pescaban en el Nilo.>
Y no es exageración. Ciertamente me esperaba encontrar datos sobre simbología o el motivo de la asociación con las entidades, o curiosidades sobre los animales descritos, incluso algo de mitología... Pero lo único así relevante que hay era lo de los Ibis sagrados, que son capaces de detectar las aguas contaminadas y por eso se asoció con el inteligente dios Toth. Algo que es peor que las parrafadas parietales, son los vídeos explicativos (sobre todo en su grado máximo de: sala en la que te tienes que sentar para ver un vídeo de 2 minutos y luego puedes continuar para meterte en otra sala, sentarte y ver otro vídeo de 2 minutos), pero por suerte no había.

Empiezan a hablarte sobre los dioses sin explicártelos o te los explican a la mitad, como me pasó con la diosa Tueris, que tras media exposición leyendo sobre ella, encontré su definición en un cartelito de una vitrina. La guinda en tema de dioses se da cuando ves que han cambiado la nomenclatura y ponen al dios Ra como Re. Y yo durante la exposición preguntándome quien seria el dios Re que salia en todas partes, y cuando me dio por mirar el texto en ingles vi que le llamaban Ra.

De cartelitos y numeraciones es el punto gordo que se lleva la exposición, puesto que si la numeración iba de derecha a izquierda en las vitrinas, las leyendas (situadas abajo) estaban de izquierda a derecha, eso cuando no estaba la numeración salteada 1-5-6-3-4-7-8. Era como un juego mental de unir elementos (este va con este, ese con ese otro...). El que más me gustó fue el que estaba tumbado, y tenias que ponerte de rodillas para leerlo. Añado que había cartelitos con parrafada, que eran mucho mas interesantes que los textos informativos de los que hable antes.

Mi ultima mención es sobre la disposición de la sala, que al principio pretende algo interesante, y a la mitad es como: no nos da tiempo/no hay espacio ponlo como sea y vámonos. Lo cual hace que te encuentres espacios abarrotados, seguido de espacios vacíos...

He leído que la comisaria de la exposición es una tal Hélène Guichard y me da a mi, que no pienso ir a otra exposición organizada por ella.


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