domingo, 14 de diciembre de 2014

EN ESTAS FECHAS SE HABLA MUCHO DEL...

... Amigo invisible, que por si alguien no lo sabe, se trata de hacer un regalo (normalmente con una condición tipo: «precio fijado» o «hecho a mano») sin que la persona a regalar, por cusa de azar, sepa quien se lo va a hacer. Es decir, no sabes quien te va a hacer un regalo ni el qué te va a regalar. También esta la modalidad de meter todos un regalo en una bolsa y luego cada uno, a tientas, sustraer uno de ellos.

Suele ocurrir que te toque hacer un regalo a alguien que odias, o que no tienes ni puta idea de quien es, o que tú te lo curres mucho el regalo y a ti te regalen una mierda.

Frente a esto tengo 2 anécdotas:

  1. Fue en la escuela primaria, a parte de que por mi apellido siempre era el ultimo en sacar de la bolsa el regalo y por lo tanto siempre me tocaba lo que nadie quería. Pero hubo una vez que fue el colmo y fue que dándose la casualidad de que yo me preocupe por dar un regalo aceptable, me toco el turno de sustraer el mio de la bolsa. Urgé y urgé hasta que al fin localicé algo y a la luz me quede estupefacto: Se trataba de una hoja cuadriculada arrancada de un cuaderno (con el borde dentado y todo) sobre la cual había otra del mismo tipo pero en forma de tubo y pegado con celo. Realmente me quede anonadado con la mente en blanco ¿Qué coño era eso? dije en voz alta. Y el compañero de clase que me caía fatal y que al parecer era el artífice de ese extraño objeto respondió de forma borde: ¡¡¡Es un bote para lapices!!!. Tardó escasos segundos en ir a la basura.
  2. La segunda anécdota fue en el bachiller. Como delegado que era propuse hace un amigo invisible, pero por la falta de tiempo, medios y dinero que el bachiller de arte impone, propuse que fuera de forma chapucera, es decir, improvisado y con muy poco dinero, como algo divertido y tonto. Pues al parecer la gente interpretó eso de por «poco dinero» como «artesanal» y de ahí ocurrió que le día del amigo invisible, la gente se regalarse cosas súper chulas, súper elaboradas, y que a más de uno le costaría mucho tiempo y dinero: Ceniceros, popurris, cajitas...etc. A mi de hecho me tocó un atrapasueños. El caso es que yo fui el único que siguió la directiva de «improvisado y de poco dinero» y regalé un folio con el nombre de la otra persona pintarrajeado a modo de cutre-fitti. Me sentí súper mal y la chica, que además pintaba súper bien, se quedó en plan -¡ah!gracias...-. 
Días mas tarde, quedé con esta compañera para ir a una exposición y aproveche para regalarle un pequeño peluche con forma de conejito que cosí con retales de un disfraz, para enmendar lo del amigo invisible. Luego esa compañera y yo nos hicimos buenos amigos.

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