lunes, 18 de agosto de 2014

ESTA SEMANA VINO MI TIO MANOLO...

... hermano de mi madre, a pasar unos días en Madrid, para vernos también y de paso conocer a mis dos sobrinas.

Siempre ha sido algo bohemio, en el sentido de que siempre ha vivido por libre. Se instaló en varios pisos hasta acabar en Valencia, y ha tenido varias parejas, con las que acaba muy bien, pero nunca se ha casado. También me enteré de que ha trabajado de varias cosas.

Tengo recuerdos de mi tío cuando era pequeño en los que paseaba por el barrio junto a Manoli (su pareja de entonces) con la que me reía mucho. También de cuando fuimos a veranear a su casa, y un gato me araño la palma de la mano, y de otro verano, en el que en otra casa más grande (que perdura en la actualidad) pasamos las vacaciones y mi padre plantó un árbol en la entrada de la misma. Le he visto en las bodas familiares y charlado un rato. Pero nunca hemos estado solos, intimando, hasta esta vez en la que aprovechando las ganas de hacer turismo le propuse hacerle de guía.

Fue extraño. Después de 26 años de conocernos estar por primera vez juntos sin intermediarios ni familiares, en pleno contacto directo. Fuimos en autobus hasta en centro, por el camino me fue contando lugares en los que el de joven pasaba el rato o trabajaba, y de las diferencias que hay con su ciudad.

La anécdota estuvo cuando hablando del barrio de Malasaña, en donde le dije que me había topado con personajes famosos, hablando de que Alaska (que él la recordaba de cuando "Los Pegamoides") vivía por la zona, apareció separada a 50 cm por un cristal en nuestro lado. Siempre he querido verla y ahí estaba, de una forma tan mágica como surgida por una invocación conversacional, hablando por teléfono detenida en una esquina.

Visitamos el Centro, el Palacio Real, la Almudena, San Francisco el Grande, La Latina, Tirso de Molina, Huertas, el Caixaforum, el Reina Sofia...

En Huertas nos detuvimos a comer en un restaurante que me encanta, que tiene un sabor y decoración tradicionales, y no se por que me da que un chico que estaba allí con unos amigos que me estaba mirando. Era un antiguo amigo con el que acabe mal, estaba tan cambiado que ni lo reconocí.

¡Menudo día tan curioso pasé! Sensacional...
Escultura del ático del Reina Sofia

No hay comentarios:

Publicar un comentario