viernes, 6 de enero de 2017

DE TODAS LAS MUCHISIMAS BUENAS COSAS QUE ME HAN PASADO ESTE PASADO AÑO...

...Quiero quedarme especialmente con ese momento en que volví a reír. Hacia años que no lo hacia. No me refiero a sonreír (que tampoco), ni  tampoco a hacer la mueca para una foto. Me refiero a ese momento en que tu ser se ensancha tanto dentro de ti, que tiene que salirsete por algún lado y entonces te ríes.

Me acuerdo de reír muchísimas veces. Reírme cuando estaba en la cama junto a otra amiga cuando tenia 10. Reírme hasta llorar cuando tenia 17 años por algún chascarrillo en la calle con los amigos. Reírme por alguna tontada, incluso debajo de las grandes mesas, cuando cursaba el bachiller. No recuerdo más veces en las que me haya vuelto a reír. Y eso que la risa era algo propio de mi, mi risa escandalosa, que me dejaba un regusto en la garganta.

En el 2016, volví a reír, de la manera más tonta surgida, como ha de ser, mientras jugaba a un juego de mesa con unos amigos. Ese día volví a acordarme de aquello que era tan propio de mi, tan sano de mi. Y entonces pensé en todo ese tiempo, años, en que no me reía, por que no tenia ganas de reír, por que no me animaban a reír.

Que cabrona es la gente, y que gilipollas he sido. He pagado sus desprecios con pedazos de oro  mio y que no han sido lo suficientemente dignos al parecer. Parece que no, pero que profunda clave para vivir es esa de rodearse con los tuyos, con esas personas que ven lo que realmente eres, con esas personas que te conducen a lo que quieres ser.

«Nos entendemos bien. Yo lo dejo ir a su antojo, y él me lleva siempre a donde quiero.»

Que gran verdad Platero. Y es que por "delicadeza, he ido perdiendo mi vida". Curiosamente en este año, tuve la valiosa prueba de dejarme llevar hacia dos lugares de mano de un anfitrión amigo: uno me llevó con malas formas y chantajes, hacia un sitio en el que no quería estar, regañandome incluso por hacer alguna broma. Dije bueno, nunca he ido, nunca lo he hecho, démosle una oportunidad. Y viví una situación absurda, en una completa perdida de tiempo, en la que estaba totalmente fuera de lugar, sin llegar a comprender que hacia ahí; La otra me llevó de forma amable en un acto de trapicheo, a un lugar que en principio debía haberme hecho sentirme fuera de tono. Un sitio al que quería regresar desde hacia muchísimo tiempo para volver a volar de nuevo, y ahí fue cuando pensé en el párrafo de Juan Ramón; Cuan fácil es que unas personas sean capaces de llevarte hacia el paraíso y otras hacia la mediocridad sin que te enteres.

Cuanto he tenido que aguantar alentado por la esperanza, en una especie de pago que nunca cobre. Por que de pequeño aprendí que hay que ser buenos, que hay que ayudarse, que hay que hacer un mundo mejor. Lo malo viene cuando ese mundo mejor, lo haces tú solo para todos, sin que nadie te ayude. El error fue mio, por pensar que todos definen de la misma forma la Vida. Y así me ha pasado, que de preocuparme por alguien que sufre he acabado siendo insultado.


Ahora me he vuelto un completo racista. He levantado todo un muro entre los míos, y los "barbaros". No quiero más gente amargada en mi vida. No quiero más gente infantil en mi vida. No quiero más gente estúpida que haya que explicarle en qué lugar está el cielo y en donde el suelo. No quiero tener que sentirme vacío tras apoyar a alguien. No quiero tener que explicar las normas de educación, ni el significado de la palabra "perdón". Ni tampoco lo que es, o no, propio de mí (por aquellos que hablan de mí, sin conocerme, sin adentrarse, tergiversando mis palabras por que no son capaces de entender otros contextos). No quiero más gente que no sepa los colores del amanecer. O gente que haya que explicarle por que una rosa puede ser de color verde. No pienso volver a trabajar por alguien, sufrir por alguien, tener paciencia por alguien. No voy a tratar la lana burda, comprando productos, investigando, frotándola con mis propias manos, para que se vuelva suave y atractiva, Directamente me desharé de ella, y me haré con lana buena y suave. No voy a rescatar a alguien. Que se hunda. Por que ahora es mi tiempo. Por que quiero ser feliz. Por que desde el albor de los tiempos siempre ha habido gilipollas, y yo iluso he pretendido alterarlo. Gilipollas que así son, por que no son capaces de escuchar.

Antes de bueno era tonto. Ahora tan solo soy bueno.

Y es que este año 2016 me ha dejado tan grandes y buenas cosas... Deseando estoy de ver lo que me ofrece el 2017.

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